Tratamiento de la leishmaniasis

El tratamiento de la leishmaniasis canina es difícil. Los fármacos usados son caros y todos requieren regímenes de varias dosis, lo que supone numerosas molestias tanto para los dueños como para el paciente. Existen frecuentemente recaídas de la enfermedad clínica después del tratamiento y muchos de los fármacos tienen efectos secundarios importantes. No hay cura parasitológica para la enfermedad, sólo podemos resolver los síntomas clínicos. En los últimos años los periodos de tratamiento se han visto prolongados, esto puede ser debido a la resistencia desarrollada por el parásito frente a los fármacos usados comúnmente, por lo que para prevenir la progresión de dichas resistencias deberían emplearse distintos fármacos tanto en perros como en humanos.
Los fármacos usados para el tratamiento de la leishmaniasis son:

  1. Antimoniales Pentavalentes
  2. Anfotericina B
  3. Pentamidina
  4. Aminosidina
  5. Miltefosina
  6. Alopurinol

Antimoniales Pentavalentes

Antimoniato de Meglumina

  • Inhibe selectivamente las enzimas de la leishmania que son activas en la glicólisis y el metabolismo de los ácidos grasos.
  • Inyectable
  • 100 mg/kg/día durante 3-4 semanas SC o IV
  • Efectos adversos como: fibrosis muscular y formación de abscesos (IM), nefrotoxicidad, problemas gastrointestinaes, dolor muscular y rigidez articular.
  • Relativamente caro

Anfotericina B

  • Un macrólido poliénico producido por el actinomiceto Streptomyces
  • Antifúngico con actividad contra algunos protozoos.
  • Actúa uniendo ergosterol a la membrana celular y alterando su permeabilidad.
  • Altamente nefrotóxico en perros: vasoconstricción renal con reducción de la filtración glomerular renal, efecto tubular directo.
  • La posología en humana es de 0.5 mg/kg IV o SC 2-3 veces a la semana y es relativamente cara

Pentamidina

  • Diamidina aromática
  • Inyección intramuscular dolorosa (necrosis local)
  • Inyectado durante 2-3 meses
  • Efectos secundarios: hipotensión, taquicardia y vómitos

Aminosidina

  • Aminoglicósido producido por Streptomyces rimosus
  • Las dosis clínicas efectivas en perros están asociadas con: sordera (ototoxicidad), ceguera, nefrotoxicidad, muerte. Hasta el momento los fármacos más usados en Europa son el antimoniato de meglumina con o sin alopurinol. Después de la resolución de los síntomas clínicos el alopurinol es usado como terapia de mantenimiento frecuentemente de por vida, lo que previene recaídas si bien no elimina el parásito definitivamente.

Miltefosina

  • Esa-decil-fosfocolina.
  • Actividad leishmanicida.
  • Actúa alterando el metabolismo de los fosfolípidos del parásito.
  • No puede usarse en perras gestantes lactantes y/o destinadas a la reproducción.

Alopurinol

Pirazolpirimidina que inhibe la xantina oxidasa.

  • Usado para el tratamiento de la gota en humanos y contra la formación de cálculos de urato en perros
  • Metabolizado por leishmania para producir un análogo de la purina que la incorpora defectuosamente dentro del ARN.
  • Barato
  • Los efectos secundarios en perros son raros (formación de urolitos de xantina, deterioro de la función hepática).
  • Mejora clínica, pero no cura parasitológica
  • Usado también en combinación con el antimoniato de meglumina
Un perro con leishmaniosis

Un perro con leishmaniasis

Ojo de un perro con leishmaniasis

Ojo de un perro con leishmaniasis

Pata de un perro con leishmaniasis

Pata de un perro con leishmaniasis